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Miso

El Miso es una pasta aromatizante fermentada y muy sabrosa que tiene un fuerte sabor salado ya que entre sus ingredientes se encuentra la sal marina. Está hecho a base de soja, una legumbre con una larga lista de cualidades en su haber. También puede incluir arroz, garbanzos o cebada.

El origen es del miso es China, país en el cual durante siglos fue considerado un alimento curativo, al igual que en Japón, donde se extendió en el siglo VII. Hace unas décadas llegó a Occidente. En japonés, la palabra miso significa “fuente del sabor”: mi es sabor o condimento y so, fuente.

La elaboración del producto es bastante lenta. Se emplea una técnica muy antigua que consiste en colocar en un recipiente los granos de soja junto con la cebada, el arroz o los garbanzos, si es que se piensa preparar cualquiera de estas tres variedades. Una vez mezclados todos los ingredientes, se presionan bien y se dejan reposar durante un periodo de dos años aproximadamente, aunque a veces el tiempo varía entre los 9 y los 36 meses. En este tiempo, la mezcla va fermentando mientras se le agrega sal paulatinamente. El resultado final es una pasta bastante consistente, su color puede ir del marrón claro a un tono chocolate intenso.

Muchas de las virtudes del miso proceden precisamente de esta fermentación, ya que el proceso lo hace más digestivo y nutritivo puesto que contiene enzimas vivas. Igualmente, esta característica obliga a guardarlo refrigerado para que no pierda todas sus propiedades nutricionales. El miso es rico en carbohidratos y proteínas; atesora vitaminas como la B12, minerales como calcio, hierro y magnesio, a la vez que encierra aminoácidos esenciales (aquellos que el organismo no puede fabricar por sí mismo) y bajo contenido de grasa.

Lo más habitual es incluirlo en la elaboración de sopas junto a hortalizas y también en caldos de pescado, un plato fijo en las cartas de los restaurantes japoneses. Combina muy bien con arroces y pasta. A la hora de preparar cualquier receta con miso, hay que tener en cuenta que el agua no entre en ebullición para que no pierda nutrientes y propiedades.

Fuente: Chile Vegetariano / Sugoi

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